Valor Social Como mujeres – La Presión Silenciosa

NATALIA RODRIGUEZ:

La Revista Girls.Girls.Girls en Febrero de 2020 creo una campaña poderosas con un video que se volvió ‘trending-topic’, se llama ‘Be a Lady, They said’ que traduce ‘Se una Dama, me Dijeron’. Consistía en una serie de imágenes contrastantes sobre el concepto de ser una dama en nuestra sociedad, sobre nuestro valor social como mujeres, acompañadas de la voz y actitud seria e imponente de Cynthia Nixon, la actriz que hizo el papel de Miranda en Sex & The City, quien es también activista por los derechos de la mujer. Encontramos la traducción del texto del video al Español, y en nuestro podcast lo escucharás en la voz de Natalia Rodriguez.

Aquí ‘Be a Lady, They Said’ traducido al Español:

SE UNA DAMA, ME DIJERON

Se una dama, me dijeron. Tu falda esta muy corta. Tu camisa es muy pequeña. No enseñes demasiado. Cúbrete. Deja algo a la imaginación. No lo provoques. Los hombres no pueden controlarse. Tienen necesidades. Se sexy. Se atractiva. No seas tan provocativa. Te la estas buscando. Vístete de negro. Usa tacones altos.Estas demasiado vestida. Estas muy desvestida. Te ves muy dejada, desaliñada.

Se una dama, me dijeron. No seas muy gorda. No seas muy delgada. Come más. Adelgaza. Deja de comer tanto. Pide una ensalada. No comas carbohidratos. Evita los postres. Ponte en dieta. Por Dios, te ves como un esqueleto ¿Por que no comes? Te ves demacrada. Te ves enferma. A los hombres les gustan las mujeres con carne en los huesos. Se talla cero. Se talla doble cero. Se nada. Se menos que nada.

Se una dama, me dijeron. No tengas vellos en el cuerpo. Blanquéate esto, blanquéate aquello. Elimina tus cicatrices. Cubre tus estrías. Rellena tus labios. Usa Botox en tus arrugas. Hazte un ‘lifting’. Reduce la panza. Levántate las tetas ¡Luce natural! Te estas esforzando demasiado. Te ves sobreactuada. A los hombres no les gustan las mujeres que actúan desesperadas.

Se una dama, me dijeron. Usa maquillaje. Resalta tus pómulos. Define tus párpados. Rellena tus cejas.Alarga tus pestañas. Píntate los labios.Polvo, rubor, bronceador, reflejos. Tu cabello esta muy corto. Tiñe tu pelo. ¿De azul? ¡No! No se ve natural. Luce joven. Lo Viejo es feo. A los hombres no les gusta lo feo.

Se una dama, me dijeron. No tengas relaciones hasta casarte. Se pura. No seas una puta. No seas promiscua. No seas tan sexual.Un hombre no se casa con zorras. No seas puritana. No seas tan estricta. Sonríe más. Complace a los hombres. Se experimentada. Se sexual. Se inocente. Se traviesa. Se la chica ‘cool’. No seas como las otras mujeres.

Se una dama, me dijeron. No hables fuerte. No hables mucho. No seas intimidante ¿Por qué eres tan infeliz? Te ves miserable. No seas una perra. No seas tan mandona. No seas tan sensible. No llores.No grites. No insultes. Soporta el dolor. No te quejes.Dobla tu ropa. Prepara la cena.Mantenlo feliz. Ese es el trabajo de una mujer. Serás una buena esposa algún día. Adopta su apellido ¿Conservaste tu apellido? Loca feminista. Dale hijos ¿No quieres hijos? Algún día los querrás. Cambiarás de opinión.

Se una dama, me dijeron. Que no te violen. No bebas demasiado. No camines sola.No salgas muy tarde. No te vistas así. No te emborraches. No sonrías a extraños. No salgas de noche. No confíes en nadie. No digas que Si. No digas que No. Solo se una dama, me dijeron.

VIVIANA CADENA:

Nosotras las mujeres tenemos constantemente una presión sobre nuestros comportamientos y nuestra imagen personal. Solo hay que analizar la etiqueta de vestimenta en algunas empresas que todavía exigen tener zapatos altos o falda, por ejemplo. Tenemos que ponernos una vestimenta, muchas veces, incómoda y dolorosa para supuestamente representar bien a la empresa y su etiqueta. En realidad, yo considero, que nosotras podemos estar presentables para ir a trabajar sin tanto sacrificio y dolor. Es una presión silenciosa pensar que nos juzgan más por nuestra apariencia que por lo profesionales, capaces e inteligentes que podamos ser.  

En todos lados hay una referencia de estereotipos femeninos por los que debemos regirnos, parecen inundarnos, están por todas partes. La publicidad, las redes sociales, las empresas, oficinas. Necesitamos desahogarnos, por que Llevamos una mochila cargada de lo que otros quieren de nosotras, cuando la más importante es lo que realmente somos.

A muchos hombres e incluso a otras mujeres, no les gusta ver una mujer segura, esa que se ve dueña de si misma, por que se aterrorizan con su imponencia, al final es por que se intimidan. Crecimos con el ‘se prudente’, ‘no me digas todo lo que piensas’, ‘no incomodes’, ‘resuelve pero sin molestar’, ‘acompaña pero en silencio’, ‘no te vistas así́’. Nos enseñaron que hay dos tipos de mujeres, una decente, la que es para tomar en serio, la de presentar en la casa’; y otra, la de pasar el rato, la buscona, la puta, esa que por vivir su sexualidad libremente es de dudosa reputación! Nosotras podemos ser esas dos mujeres en una sola y seguir siendo dignas y merecedoras de respeto. Somos más que un estereotipo, somos seres multidimensionales y debemos reconocernos como tal, y darnos nuestro valor social como mujeres.

BLANCA AGÜERO:

Quería hablar de la presión que han tenido que sobrellevar las mujeres que están en un puesto público. Yo estudie comunicación social y llevo 15 años trabajando en medios, y los últimos específicamente en noticias. Así que he seguido muy de cerca este debate presidencial, el cual fue histórico por tener 6 candidatas presidenciales cuando anteriormente solo Hillary Clinton había sido la primera candidata aspirando la presidencia.

Justamente quería hablar del documental de Hillary Clinton en Hulu. Independientemente de su preferencia ideológica, el documental abre los ojos al escrutinio público hacia una mujer y la diferencia abismal de cómo es juzgada en comparación a un candidato hombre. Luego de muchas horas gastadas en maquillaje y pelo, durante aproximadamente 25 días que le tomo este trabajo; y aun así siempre recibía criticas de su pelo o vestimenta, cuando sus oponentes muchas veces se veían como acabados de levantarse y no los criticaban. Es un ejemplo banal en comparación con los ataques que sufrió, porque ella confiesa que aún es juzgada por ser una mujer fuerte, parca y por no dejar ver su lado vulnerable en la palestra. Ella misma confiesa que lo que ella es y ven es el resultado de más de 30 años en la vida pública bajo este tipo de presión y escrutinio.

La historia de Hillary es como la de muchas mujeres en la política, de empoderamiento, mujeres están cambiando los roles en este país. Un proceso que para mi gusto ha sido muy largo, porque aún habiendo tenido 6 mujeres candidatas demócratas, dos hombres blancos en su tercera edad han sido los últimos en quedar en la contienda presidencial del 2020.

Vidas como Ruth Bader Ginsburg, nuestra juez en la Suprema Corte, son historias extraordinarias de cómo las mujeres han enfrentaron todos los obstáculos en el ámbito laboral en el ojo público, en el caso de ella, llegar a ser la primera estudiante en su clase de leyes en Harvard, en un aula de 500 hombres en los años 50’s. Se podrán imaginar los retos que ella pasó. Siempre tener que probar el doble lo buena estudiante que era, y además de eso, teniendo una familia, una casa y una hija como responsabilidad.

Cabe recalcar que en esas épocas las mujeres no podían opinar o discutir abierta y deliberadamente como lo hacemos ahora, eran otros tiempos, ahora tenemos otro valor social como mujeres. Muchas veces ellas tuvieron que recibir humillaciones discretas e indiscretas, callarse y seguir la lucha de superarse y abrir camino, y ¡lo hicieron! En el caso de la jueza Ginsburg, ella ha sido defensora de los derechos de las mujeres y de la igualdad de género, en muchos casos, que llegaron a la Corte Suprema. Así como Hillary Rodham Clinton dejó el camino arado para que seis mujeres pudieran caminar ese camino largo y añorado de tener una mujer como Presidenta en este país.

NATALIA RODRIGUEZ:

Me encontré un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, escrito por Jose Luis Alvaro Estramina y Beatriz Fernandez Ruiz en 2006, se titula ‘Representaciones Sociales de la Mujer. El estudio hace una revisión de las distintas imágenes o representaciones pictóricas de la mujer a lo largo de la historia, sobre todo esas representaciones que han penetrado en el imaginario colectivo y se han quedo ahí ancladas por siglos y siglos e incluso por milenios, sobre nuestro valor social como mujeres. Analiza como estas representaciones de la mujer son de carácter paliforme, es decir, de múltiples facetas, características o formas. No me voy a adentrar mucho en el estudio, pero me parecieron interesantes 3 ejemplos.

Uno, la representación de la mujer como símbolo de la reproducción y la fecundidad. Remontándose al paleolítico, analiza unas estatuillas de barro de esta era, donde la mujer es representada con un vientre enrome y senos prominentes, pero las piernas y los brazos muy insignificantes, e incluso la cabeza carece de rasgos aparentes. Sabiendo que estas estatuillas provienen del paleolítico e incluso del neolítico, la era de piedra, que se calcula empezó hace unos 2 millones de años y medio atrás hasta hace unos 12,000 años atrás. Esto nos da una idea del significado social y cultural que la mujer ha tenido desde principios de la humanidad, pues ya desde el paleolítico la mujer era representada con solo su vientre y sus senos.

Segundo, remontándose al Mediterráneo oriental (Egipto, Fenicia, Frigia y Grecia), el estudio muestra imágenes de las diosas veneradas de esta época, Isis, Cibeles y Rea, consagradas a la fecundidad vegetal, animal y humana. Hablando específicamente de la mitología griega vemos a la mujer como objeto del deseo, bajo la veneración de la diosa Afrodita, pues en el templo dedicado a ella, ubicado en la cima del Acrocorinto, era común que los hombres tuvieran relaciones sexuales con las sacerdotisas como forma de veneración a la diosa. La mujer, ya desde Grecia, estaba contemplada como objeto del deseo.

Diametralmente opuesto, en la misma era encontramos la mitóloga de la Mujer Amazona, como objeto de recelo masculino. Se habla del cuerpo de Conoce, la épica historia de Amazona, una nación de mujeres guerreras, quienes no necesitan un hombre para defenderse, que se cortaban un seno para manejar al arco y la flecha, y someter a los hombres. Estamos hablando de alrededor de unos 2,500 años antes de Cristo. En definitiva, el cuerpo de la mujer siempre ha sido objeto de fascinación en la mente y en la mirada masculina. Hemos vivido milenios cargadas de todo un significado, de atracción y de rechazo al mismo tiempo.

Tercero, remontándonos un poco más adelante, 1 o 2 milenios antes de Cristo, encontramos la representación de Eva en el Génesis, quien tentada por la serpiente come del fruto prohibido. Más adelante, después de Cristo, con el paganismo encontramos la mujer bruja o hechicera, como una criatura cargada de presagios negativos, de prácticas inmorales. Goya en especial, fue uno de los pintores fascinados por estos cónclaves de magia y misterio (El Aquelarre 1798).

El cuerpo femenino a lo largo de la historia y nuestro valor social como mujeres desde el paleolítico

Pensemos: ¿Qué ha simbolizado el cuerpo femenino a lo largo de la historia? ¿Cómo nosotras seguimos simbolizando odios y amores, recelo y atracción, etc. desde la mirada masculina? Nosotras somos ese misterio a resolver.

Lo destacable de ésta revisión es cómo el cuerpo femenino, en sí mismo, está atado ineludiblemente a ser objeto de representación y símbolo de una sociedad, de una cultura. Yo personalmente conecto esto, como una de las tantas razones por las que sentimos constantemente una presión silenciosa. En la anatomía de nuestro propio cuerpo están representados, los orígenes de la vida, los miedos sociales, lo desconocido, los deseos sexuales, las desviaciones, las perversiones, los vicios. Cargamos dentro de nosotras todo aquello que debe ser reprimido, pero también todo aquello que debe ser descubierto!

La imagen de la mujer ha sido utilizada para representar y grabar normas morales y sociales, el cuerpo de la mujer es el lienzo donde se dibuja una sociedad. Estamos representado en nosotras mismas muchas cosas intrínsecas del desarrollo de la humanidad. ¿Cómo afrontamos esto? ¿Cómo somos responsables de nuestro propio cuerpo como lienzo donde se pinta el significado o el símbolo de una sociedad? Estamos llenas de mensajes inconscientemente, los traemos con nosotras. En este caso no solo son mensajes para nosotras mismas, sino indiscutiblemente para los hombres, ya que a lo largo de la historia hemos sido para ellos un enigma, la fecundidad nos mantiene como un misterio a resolver.

Debemos hacer el análisis y la reflexión no solo sobre nuestro valor social como mujeres, sino también sobre nuestras antepasadas, nuestras brujas, nuestras diosas, nuestras sacerdotisas, etc. Traerlo a la consciencia y pensar: Si yo represento toda esta historia, si mi cuerpo es un lienzo donde se pinta la sociedad, si traigo conmigo toda esta presión silenciosa ¿Cómo debo ser responsable con mi propio cuerpo de mujer, con mi propia voz femenina, para llevar un mensaje coherente y positivo?

REFLEXION:

“Esa presión silenciosa que sentimos adquiere voz cuando nos educamos sobre nuestro valor social como mujeres y sobre el significado del feminismo en la historia y en la era en la que vivimos.”

Las Del Desahogo